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Exfoliar la piel

EXFOLIAR LA PIEL, ¿POR QUÉ HACERLO? 

En ocasiones, la piel está más expuesta a varios agresores medioambientales y a cambios hormonales, provocando un aumento de la grasa y la dilatación de los poros. Por ello es necesario exfoliar la piel.

exfoliar la piel

EXFOLIACIÓN, ¿EN QUÉ CONSISTE?

La exfoliación es el proceso de eliminación de células muertas de la capa más superficial de la piel. Algo que se puede realizar por medios químicos, aplicando un ácido, o por medios mecánicos, con utensilios y sustancias con partículas que físicamente eliminan las células mediante el rozamiento.

De esta forma, se logra depurar los poros de la piel, con el fin de lograr una piel de mayor calidad y más atractiva; consiguiendo eliminar la suciedad medioambiental que se deposita en ellos además de la grasa que generan las hormonas.

EXFOLIACIÓN QUÍMICA

Dentro de la exfoliación química, podemos encontrar tres grandes tipos en función del grado de penetración de las sustancias químicas:

La superficial: se emplea alfa-hidroxiácido u otro ácido suave para penetrar solo en la capa externa de la piel y exfoliarla suavemente. El tratamiento se utiliza para mejorar la apariencia de decoloración leve de la piel y la piel áspera, así como para refrescar la cara, el cuello, el pecho o las manos.

La mediana: se aplica ácido glicólico o tricloroacético para penetrar las capas media y externa de la piel para eliminar las células dañadas. El tratamiento se usa para mejorar las manchas de la edad, líneas finas y arrugas, pecas y decoloración moderada de la piel. También se puede usar para alisar la piel áspera y tratar algunos crecimientos cutáneos precancerosos, es decir, queratosis actínica. 

La profunda: se aplica ácido tricoloracético o fenol para penetrar profundamente en la capa media de la piel y eliminar las células dañadas. El tratamiento elimina líneas moderadas, manchas de la edad, pecas y cicatrices superficiales. El procedimiento se usa en la cara y solo se puede realizar una vez.

Es imprescindible examinarse por un dermatólogo antes de realizar una exfoliación química.

BENEFICIOS DE EXFOLIAR LA PIEL

Entre los beneficios de una buena exfoliación y cuidado de la piel, los que más cabe destacar:

  • Elimina todo tipo de toxinas tanto internas como externas a través de los poros, dejando una piel muy suave y saludable.
  • Mejora la textura de la piel, suavizando cicatrices o reduciendo la celulitis.
  • Previene el envejecimiento cutáneo activando la circulación y la oxigenación de la piel.
  • Mejora la tonificación.
  • Prepara la piel para otros tratamientos como la aplicación de cremas hidratantes, anticelulíticos o reductores, sueros, mascarillas o cualquier bálsamo.
  • Estimula el sistema linfático.
  • Puede mejorar las manchas cutáneas oscuras, manchas de la edad o solares y la hiperpigmentación, ya que va a liberar las células muertas.
  • Previene el acné. Las células muertas tapan los poros dejando la grasa debajo provocando las famosas espinillas. Con el gránulo de exfoliante se consigue abrir el poro y limpiar la suciedad acumulada.
  • Puede ayudar a que los tratamientos tópicos sean más eficaces, mejorando la penetración de otros productos en la piel.

PRECAUCIONES AL UTILIZAR UN EXFOLIANTE

Aunque la exfoliación aporta beneficios, se recomienda que antes de realizar una exfoliación consultes a un experto sobre el tema para que te ayude a elegir el producto más adecuado para las necesidades de tu piel y así no dañarla ni provocar ninguna irritación. 

Precauciones Generales:

  • No usar demasiadas veces el exfoliante porque puede dañar la piel. No hay que olvidar que, aunque sean partículas pequeñas, y en muchos casos naturales, el hecho de rozar la piel muchas veces, cuando la piel no se ha regenerado, crea una desprotección frente a agentes externos.
  • Para no irritar la piel, únicamente usar exfoliantes en la piel húmeda y limpia, a no ser que esté indicado para pieles secas.
  • Nunca exfoliar la piel si está quemada por el sol o si la piel tiene heridas abiertas.
  • Usar los productos adecuados para cada parte del cuerpo. Nunca utilizar un exfoliante de cuerpo para el rostro debido a que necesita productos menos agresivos que los que se emplean para el cuerpo.
  • Para determinados tipos de piel, los expertos advierten tener cuidado en no exfoliar demasiado. Una piel seca o sensible, debe usar productos no abrasivos y que no contengan sales de mar. Esto se debe a que la exfoliación en personas con piel muy reactiva puede provocar irritación severa e incluso cicatrices. Además, corre el riesgo de perder demasiada barrera protectora de la piel, que puede causar inflamación, sequedad y sensibilidad al sol. 
  • Las personas con complexiones más oscuras o piel pigmentada deben tener cuidado con la exfoliación debido a que son propensos a la pigmentación postinflamatoria, que es difícil de revertir.
  • En el caso de la piel propensa al acné podríamos caer en el error de pensar que cuanto más se exfolie mejor. Mientras que con una exfoliación suave conseguimos ayudar a prevenir brotes, por otro lado, con un roce excesivo y fuerte puede agravar el acné causando inflamación y proporcionando más aberturas para las bacterias.

Por todo ello, es muy importante dejarse aconsejar por un experto para elegir el producto más adecuado según el tipo de piel de cada uno.