Hoy abierto: 09:00-21:00
Mañana abierto: 09:00-21:00

Consecuencias del uso de la mascarilla. ¡Evítalas!

La obligatoriedad de uso de mascarilla en espacios públicos o en los que no esté garantizada la distancia física y su papel en la prevención ante el nuevo coronavirus, hacen que actualmente sea un elemento imprescindible en nuestra indumentaria diaria.

Llevar la mascarilla te protege y protege a los demás. Pero en ocasiones su uso puede ocasionar problemas secundarios, relacionados con el bienestar de tu piel o tu salud bucal, por poner algún ejemplo. Veamos algunos de ellos y cómo combatirlos, manteniendo el uso de la mascarilla por tu seguridad y la de todos.

EMPEORAMIENTO DE PROBLEMAS DE LA PIEL

La piel del rostro está en contacto directo y continuo con la mascarilla. Su uso prolongado puede tener consecuencias en ella. El roce de la mascarilla puede provocarte irritaciones, especialmente en la oreja, a causa de la goma, la nariz y mejillas. Para evitarlas, asegúrate de colocarla bien y si tienes que usarla durante mucho tiempo, descansa de ella cada 3 horas más o menos, siempre en un lugar que no implique ningún riesgo de contagio.

Pero no se trata solo de rozaduras. Llevar de manera continua la mascarilla implica tapar tus poros y mayor sudoración provocando o agravando el acné o la rosácea. Ante ello, asegúrate de una limpieza, si es posible mañana y noche, y una hidratación adecuadas a tu tipo de piel.

Si tu piel es grasa o con brotes de acné, refuerza la limpieza mañana y noche con productos específicos seborreguladores y purificantes. Complementa con un exfoliante suave una o dos veces por semana y una mascarilla seboreguladora una vez a la semana. No manipules las lesiones acneicas ni utilices remedios caseros. Consulta antes con tu farmacéutico.

En el caso de que tu piel sea seca, utiliza productos de higiene que no incidan en su sequedad. La hidratación ha de ser diaria, poniendo especial atención en las zonas donde se producen rozaduras con la mascarilla. Recuerda que piel seca y piel deshidratada son conceptos diferentes, mientras que la piel seca es un tipo de piel, la piel deshidrata es un estado de la misma que puede afectar a todo el mundo. Te recomendamos consultar más información al respecto en nuestro artículo Agua y salud de la piel.

Por otra parte, si tu piel presenta rosácea utiliza tratamientos específicos a diario y aplica una higiene diaria, día y noche.

MANTÉN TU HIGIENE BUCAL

Por otra parte, la mascarilla mantiene tus labios tapados y puede contribuir a que estén más secos. Lleva contigo un bálsamo o una crema de cacao para labios y renueva su aplicación cada vez que te pones la mascarilla.

Más allá, hay quién afirma que su uso puede afectar a tu salud bucal, lo cual puede ocurrir si descuidas tu higiene bucal. Los dientes están menos expuestos, por lo que puede llevar a pensar que no es necesario lavarlos con la misma frecuencia ni profundidad. Un error que puede contribuir a que surjan problemas derivados como la aparición de caries o mal aliento.

Para evitarlo, mantén tus hábitos de higiene bucal. Cepíllate al menos 3 veces al día, al menos durante 3 minutos y renueva tu cepillo cada 3 meses. Recuerda también usar limpiadores interdentales y linguales.

Si, aun así, apareciera mal aliento, puedes combatirlo usando un spray específico y pasta de dientes fluorada. Te ayudará a tener una frecuencia de higiene adecuada llevar un cepillo de viaje contigo. Evita gingivitis o caries usando pasta y colutorios específicos, incide en este periodo en la higiene interproximal.

Además, llevar la mascarilla puede hacer que bebas menos líquido. Procura mantenerte hidratado y evitar que se seque la mucosa. Si sientes tu boca seca, puedes tomar comprimidos y utilizar un colutorio destinados a ello antes de ponerte la mascarilla.

Con estos consejos podrás reducir estas consecuencias secundarias derivadas del uso continuado de la mascarilla y mantener tu piel y boca en buena forma, mientras te proteges y proteges a los demás.

No olvides que usar la mascarilla no excluye otras medidas como la correcta y frecuente higiene de manos o el mantenimiento de la distancia social. Porque recuerda, ¡tu responsabilidad nos cuida a todos!